Para poder entender las diferentes formas de actuar y distintos pensamientos es importante dejar a un lado las determinaciones biológicas, pues realmente los hábitos y costumbres que adquiere cada ser humano depende directamente de su educación y cultura, nadie nace con el cerebro preinstalado como un robot.

Kimio Kase miembro del claustro de profesores del IESE en su publicación: “Asian versus western management thinking”, analiza algunas diferencias entre los pensamientos orientales y occidentales.

Para los asiáticos importan más la relación entre los objetos que las características intrínsecas de los mismos. Mientras que nosotros los occidentales pensamos en dividir todo por categorías los asiáticos dividen todo en términos de relaciones. Un ejemplo claro es como el asiático ve al perro como el amigo del hombre y el enemigo de los gatos, mientras que nosotros lo vemos como un animal de la familia de los caninos.

La forma en la que obtuvieron esta información fue haciendo un estudio en el que se tenían que agrupar distintas imágenes, los occidentales pusieron el mono y el panda en el mismo grupo puesto que ambos son animales mientras que la mayoría de los asiáticos pusieron el mono con el plátano con el pensamiento de que el mono come plátano.

Este tipo de pruebas son evidencia de que en la cultura occidental predomina la visión analítica mientras que en la occidental la visión holística es la que prevalece.

Simplemente desde la escritura podemos notar una gran diferencia, los occidentales tenemos un alfabeto con letras precisas, por otro lado en el oriente predominan los ideogramas que como la palabra lo dice son símbolos asociados con ideas porque para ellos todo está interrelacionado.

Para los occidentales todo es más individual, hasta en la religión se ve un enfoque hacia la búsqueda de la salvación personal, mientras que para los asiáticos la sociedad se representa de una manera jerarquizada en donde el colectivismo es más importante y el individuo no es el eje central.

Esto también viene de los ancestros, si pensamos en los tiempos antiguos, los asiáticos garantizaban la cosecha en grupos, de aquí deriva la jerarquización y el orden necesario para que se pudiese explotar el terreno y así cosechar. En cambio, en Grecia, de donde procede la cultura occidental, las principales actividades eran la caza, la pesca, las cuales no requerían de un trabajo en equipo como tal, ese pensamiento de “sálvese quien pueda”.

Esto nos hace entender un poco más de la raíz en los distintos tipos de pensamiento, comprobando que no es “el cerebro de un asiático” el que dicta la forma en la que ellos actúan, sino todo un contexto de historia, cultura y educación.


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